15 jun 2013

Putos por una noche


Por Nacho Fittipaldi

El 5 de junio fue mi cumpleaños. Como es costumbre, mis compañeros de oficina decidieron hacerme un regalo. La lógica de ello es que para cada cumpleaños todos ponemos dinero y hacemos un gran regalo ya que, como somos varios, la sumatoria de dinero es significativa. Llamó mi atención  que mi regalo cabía en un sobre para carta. Al abrirlo identifiqué de inmediato qué era aquello. Eran dos entradas. En una fracción de segundo pensé<< Quién viene a Bs.As por estos días? –repasé por mi mente las fechas que yo sabía que había, o en todo caso lo que me interesaba ver, por aquellos días- Brad Meldhau, Bruno Arias, Aristimuño ya tocó –pensé-, ¿agregó otra fecha?>> Mientras tanto abría el sobre y veía que las entradas eran para Ibrahim Ferrer, el músico cubano. Me alegré, pero honestamente no era algo pendiente en vida ver a este músico anciano, fino y delgado como una espiga negra, fina y delgada, con aspecto de habano. Agradecí a cada uno mientras me comentaban que había una cena incluida con el espectáculo y que todo era en Notorius y para ir con Pao. Cuando me dijeron eso pensé en Piero, ¿qué hacer con él, dónde dejarlo, correspondía llevarlo con nosotros? Luego de ir y venir con ese tema y de hablarlo con Pao decidimos que yo fuera con algún amigo para evitar inconvenientes.

Hasta ahí, solo podía decir que por las expectativa que el recital me generaba, el regalo no era un gran regalo.

Al llegar a casa busqué en Google qué era de la vida de Ibrahim Ferrer y para mi sorpresa, leí que había muerto en 2007. Tomé las entradas y corroboré que, como la letra chica de los contratos, decía “Ibrahim Ferrer Jr”. O sea, este tipo era el hijo, en el mejor de los casos. Si yo tenía pocas expectativas de ver al cubano que conocía, solamente a través de Buenavista Social Club, se imaginan lo que me generaba la instancia de ver al hijo. Busqué en mi cabeza las razones por  las cuales me habían obsequiado este regalo tan con pinta de error. Para empezar, no me gusta ni me atrae particularmente Cuba. Tampoco su música. No me atraía especialmente Ibrahim Ferrer padre, ni la trova cubana, ni Buena Vista Social Club, ni el mojito, ni nada. Lo que más me atraía de Cuba era Silvio Rodríguez y Javier Sotomayor, campeón mundial de salto en alto con una marca de 2,45 metros y medalla de oro en los juegos olímpicos de Barcelona ´92.

El tema, en todo caso, era que yo tenía estas invitaciones. Tenía que ir y pasarla bien. Arreglé con Nacho Trucco y allá fuimos.

Al llegar, lo primero que me llamó la atención fue el promedio de edad de las señoras y la platea, eminentemente femenina. Estábamos en Av. Callao al 900, así que todo era estilo copetón y muy cacerolazo. Tenía para mí que este Junior hacía Latin Jazz, no tenía información ni herramientas para eso pero medio que me quise convencer, necesitaba algún incentivo para ir con expectativas. El lugar era muy cool, estilo intimista, mesas más chiquitas que lo aconsejable, velas en todas las mesas, poca luz y parejas heterosexuales por doquier. Los únicos putos parecíamos nosotros dos. << ¿Gordo, no damos muy putos los dos acá? Fijate que son todas parejas>> También llamaba nuestra atención algunas parejas, muy distantes entre sus edades. Viejos de 70 pirulos con pibas de mi edad; cincuentones pelilargos/apendejados con cuarentonas urgidas por ganarle a la inercia del paso del tiempo. Un clima raro, lindo pero raro, como que nos habíamos equivocado.

La cena se hace esperar pero va llegando, una entrada poderosa y el negro que se larga a cantar. El negro canta y es como si sonara un bajo, no es un registro que aprecie especialmente y al rato quedará evidenciado que es una voz poco versátil. La primera canción fue eso, una canción cantada. No un bolero, sino un estilo meloso que no me gusta mucho y que, en todo caso, nada tiene que ver con el Latin Jazz. El grone está acompañado por un tecladista, otro negro que toca el bongó y las congas y un argentino que toca el tres. La segunda certeza es que el negro no hace Latin Jazz. Eso lo confirmamos al quinto tema meloso que el negro canta. Yo lo miro al Gordo Trucco y le digo   <<Che, sí este hubiera nacido en México sería Luis Miguel, no?>> El Gordo pone cara de estar de acuerdo y cerramos una página, antes me pregunta <<De dónde sacaste vos qué este hacia Latin Jazz?>>

A partir de ahí, con la noche musicalmente perdida, decidimos dar paso a otro tipo de divertimiento, agudizar la percepción sobre las otras mesas, caras, gestos y relacionar la presencia de esas otras personas con el conocimiento fehaciente de  lo que iban a ver, esos otros sí sabían qué era lo que iban a ver. Entonces identificamos a una gorda que, usando su privilegiada primera fila, se mea cada vez que el negro habla. El negro también ha identificado esto y le habla a ella sistemáticamente. Ella está con el marido, el marido tiene una cara de boludo que se las patea, cada tanto se levantan y bailan, el cuerpo de ella es igual de ancho que de altura, no tiene cuello, parece un pilar de la selección nacional de rugby, de una selección con los pilares más grandes y voluminosos del mundo, pero este pilar lleva una camisa  roja, tan roja como el lápiz labial que le cubre esa boquita casi insignificante, usa abanico y ella también canturrea, le dedica las letras de las canciones al negro. Estamos en presencia del pico más alto de la noche cuando Ibrahim canta Candela, esa inmortalizada canción cuyo estribillo dice <<mira, mira, mira, me quemo aé, mira, mira, me quemo aé >>.

Entonces él la mira y le canta:

-          La mujer cuando de agacha, se le abre el entendimiento. La mujer cuando de agacha,
se le abre el entendimiento.


Y ella responde fuera de control ya, y absolutamente a él,  ante la sorpresa de todo Notorius que ya ríe con nosotros y del marido que ha perdido la vergüenza años atrás o nunca la ha concebido:

-          El hombre cuando la mira, se le para el pensamiento.

Ahora es todo dialogo cantado entre ellos, se responden intercalando versos:

-          De ti me gusta una cosa, sin que me cueste trabajo.

-          De ti me gusta una cosa, sin que me cueste trabajo.

-          De la rodilla pa' arriba.

-          De la cintura pa' abajo.

Y ambos juntos terminan cantando bajo el aplauso de todos nosotros:

-          Mira que me quemo, que me quemo, me quemo aé, mira, mira, me quemo aé, mira, mira me quemo aé.

A todo esto las parejas del boliche están bailando entre las mesas, por los pasillos, meneando y siguiendo el ritmo de la música que es súper pegadiza. Los únicos que no bailamos somos nosotros y un grupo de extranjeros que están ahí como podrían haber ido a ver “La Noche de las Pistolas Frías”, con Emilio Disi y Mónica Farro.

<< ¿Bailamos?>>  -dice Trucco-, <<Pensá –respondo yo- que si a nosotros nos causan gracias las actitudes de los tipos de las otras mesas, ellos deben estar diciendo “Mira los putos aquello cómo cuchichean”>>

Ya termina la noche, ya fue la entrada, ya el plato principal, luego el postre, el vino ha colaborado en animar los ánimos, ha logrado hacer muy graciosas cosas que tal vez este relato no logre recrear. La noche fue amable, el negro finalmente tiene lo suyo y es un laburante, pese a que se tiró contra Silvio Rodríguez y que algunos modismos acusan su residencia en la Argentina, o sea, es menos cubano de lo que creíamos. En todo caso, todo es cuestión de expectativas.

 

 

27 abr 2013

Desligitimar para golpear





Por Nacho Fittipaldi
Es importante decir que la sesión del miércoles pasado fue álgida pero no infrecuente. Cabe destacar que lo que sucedió con las botoneras fue increíblemente inoportuno pero cosa de todas las sesiones. Por alguna razón, no muy compleja, el sistema falla.
El clima que la oposición generó para el tratamiento de ésta propuesta de modificar el funcionamiento del Poder Judicial, no la justicia, fue un elemento que deberíamos haber advertido hacia dónde estaba dirigido. La oposición desairó a Cristina al negarse a la invitación del anuncio de los proyectos de ley, o sea, sin haberlos leído aun porque no habían sido enviados. Estaba manifiesta su voluntad de negarse a lo que fuera que esos proyectos venían a modificar.
Luego asistieron tarde y mal a la reunión de comisión y jugaron, un día después, a no dar quórum como lo hicieron tantas veces. La estrategia de la oposición es no dar el quórum para que se caigan las sesiones, independientemente del tratamiento previo del proyecto de ley. Cabe destacar que hicieron esto en la sesión que finalmente aprobó la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual, que había sido debatida en un centenar de foros en todo el país. Entonces, ¿qué es lo que el debate en comisiones (o en foros) vendría a legitimar y salvaguardar? O a la inversa, si ellos juegan a no dar quórum y a espiar tras los cortinados el número de diputados con los que cuenta el oficialismo, ¿por qué nosotros deberíamos darles todas las instancias de debate que ellos reclaman fatigosamente en TN? Hicieron lo mismo en la sesión que consagró el voto a los 16, ante la sorpresa de muchos. ¿Quién podía oponerse a esa ley? Ellos. Hicieron un papelón delante de 350 jóvenes que los miraban desde las bandejas del recinto. Es cierto que forma parte del juego parlamentario pero también es cierto que lo sucedido el miércoles en la sesión lo es. Todo, todo incluido el botellazo. Hasta la década de los setenta el Congreso de la Nación proveía a los legisladores de licencia para portar armas, y si lo hacía era porque los legisladores iban armados a las sesiones, tal la naturaleza de sus pasiones y la convicción de sus principios.

***
 Desde hace mucho tiempo, los dirigentes políticos y los popes del periodismos independiente, denostan la embestidura presidencial, su gestión de gobierno y su gabinete. Es cosa de todos los días pero no por ello cesan en sus intentos. La decisión política de Lanata y su producción de poner al aire la cámara oculta realizada al fisgón de Fariña y al enojado Elascar (tremenda cacofonía con el AFCA), se inscribía en una doble estrategia que buscaba agregar enfado callejero al 18-A, en la misma semana en que el congreso daría fuerza de ley a los proyectos antes referidos, vehiculizando la deslegitimación de una futura justicia en relación al Poder Ejecutivo. Alimentaban así un mismo odio y hartazgo de las clases medias urbanas hacia distintas estructuras del estado donde convergía el mismo personaje y todos los insultos: Cristina.
 Lo que sí es menos frecuente es que un conjunto de variables concurran y recaigan todas en una misma semana, en un mismo día, esto fue lo que sucedió y no supimos interpretar.
No pudimos ver que esta vez el cacerolazo era adentro del recinto.
No pudimos evitar caer en el juego del fastidio y del hartazgo.
No pudimos interpretar al recinto del congreso como un coliseo, como un teatro en el que casi todo esta pre-configurado, ensayado, pensado y actuado. Lo grotesco de la transmisión en vivo permitiría capturar lo discursos más encendidos y esperados como los exabruptos mas infames y sobreactuados.
La cosa se operó más o menos así:
Por un lado, durante la semana previa al miércoles 24 se habló en todos los programas de la farándula y en los noticieros de lavado de dinero, Fariña, Elascar, Báez y su vínculo con Néstor. La naturaleza de los personajes propagó las repercusiones del caso con la virulencia y velocidad de un virus en una comunidad.
La ausencia de pruebas es un dato notorio del caso, y lo que han presentado como tales es menos creíble que la declaración jurada de María Julia Alsogaray. Sin embargo el éxito del caso estaba asegurado porque trabajaba sobre un supuesto del cual una parte de la sociedad está convencida. Cristina es corrupta, Cristina se enriqueció ilícitamente, Cristina utiliza las estructuras estatales para hacer negocios sucios, Cristina necesita jueces propios para no ir en cana en un país en el que nadie va en cana por robar, si es que antes se aseguró ser funcionario público. Cristina necesita un fallo favorable sobre la ley de medios para hundir a Clarín. Lanata esperó, según sus dichos, un año y medio para lanzar esta cámara. ¿Entre tanto buscaba más pruebas? No. Esperaban el momento más oportuno.
Por otro lado, estaba el debate en el Senado y en Diputados acerca de la reforma del poder judicial. Sobre ella se criticaba el apresuramiento con el que se había tratado en ambas cámaras el proyecto, la falta de consensos con las que el FPV había encausado el trámite. Independientemente de ello, había un conjunto de predicciones acerca de lo que la reforma traería como consecuencias inmediatas, todas nocivas, claro, para el funcionamiento de la República que se hundiría con estrépito. Lo obvio, para ellos, era decir que todos los jueces serían adictos a Cristina y que cuestiones como las que Lanata se había encargado de investigar quedarían impunes. El anudamiento de sentido entre el lavado de dinero kirchnerista (no demostrado) y la reforma de la justicia para salvarse de ir todos presos, era cantadísimo.
El intento de hacer ver que el Congreso de la Nación estaba siendo utilizado como una escribanía que ni siquiera reparaba en la “inmensa” cantidad de gente que se acercó a la carpa blanca y a la manifestación ocasionada mientras diputados sesionaba, eran otro intento más por instalar la ilegitimidad de los representantes del pueblo que desconocían a una porcioncita del pueblo que estaba en la puerta del Congreso. Es curiosa esa idea de que cuando las manifestaciones las convocan ellos, sean de cinco mil o un millón de personas, es suficiente para torcer el mandato popular que implican los votos en las urnas de octubre de 2011 y los de 2009.
Finalmente aparece una carta del Presidente de la Corte Suprema de Justicia diciendo que hay ciertos riesgos que serían convenientes evitar realizando algunas modificaciones en el proyecto de ley. Entonces se produce la tercera deslegitimación. Aparece Carrió en escena legislativa y mediática, todo en vivo, y revalida su afán por la denuncia. Lorenzetti y Cristina pactaron algo espurio por lo tanto no hay justicia independiente, incluso antes de la polémica votación. Carrió regresa a ser noticia, y esta vez muchos intentan darle credibilidad porque lo que dice se lo han dictado. Entonces hay un poder ejecutivo corrupto, como lo demostró Lanata. Un Poder Legislativo sometido a los designios de una mujer que es bipolar,  ninfómana y tantas otras cosas. Y un Poder Judicial que ha pactado con la cabeza corrupta del ejecutivo. La operación está hecha.
Detrás de todo ello hay un intento manifiesto por deslegitimar los tres poderes del estado. Hay un esfuerzo considerado por demostrar que las instancias conocidas para remover la autoridad presidencial, sus legisladores, e incluso la principal cabeza del poder judicial, están obsoletos. Ante eso cabe preguntarse cuál es la salida a ese escenario ya que lo legal esta deslegitimado. Qué es lo que están buscando, qué objetivo indecible se han propuesto, están agitando a la población para que salga enervada a  las calles, hay imágenes que remiten tristemente al 2001 sin que haya un solo elemento comparable con aquello, están a la búsqueda de un elemento que aún no consiguen…quieren sangre en las calles para completar el escenario de caos que el miércoles lograron obtener en la cámara de diputados, para que finalmente pidan la renuncia de Cristina o concreten el golpe de estado que están buscando desde hace mucho tiempo.  

5 abr 2013

Técnicos del Maquillaje



Mientras las aguas bajan y los muertos se siguen contando de uno en uno la situación asume una gravedad inusitada y esa línea sobre la pared marca hasta dónde llego el agua en las casas de los vecinos de la ciudad. Algunas cosas van decantando y las sensaciones se van haciendo cada vez más nítidas.
Pongo a un lado algunas cuestiones obvias acerca del por qué, más allá de lo imprevisible, y evaluando lo previsible. A nadie se le escapa que la ciudad ha crecido en los últimos 15 años de una manera exponencial; que se han tirado casas para construir torres con sus cocheras subterráneas, country, negocios y que los asentamientos también han proliferado; la zona de escurrimiento natural de la región ha sido atravesada por la Autopista La Plata-Bs.As y no hace falta ser ingeniero hidráulico para saber que eso es un muralla que pone a prueba un sistema artificial de drenaje que no sabemos si existe y cómo actúa en casos de emergencia.
Pienso en las inundaciones y en la violencia simbólica que esta situación desnuda; pido permiso y pongo a un  lado la tristeza por la situación que atraviesan miles de compañeros; a un lado el respeto por los fallecidos y sus familiares. La reflexión es acerca de la política y sus circunstancias. De la Argentina y su devenir.

                                                                           ***

Me crié en un hogar donde mi viejo era alguien en el barrio para la gente del barrio. De chico asistí a la Unidad Básica de Villa Rica en donde Angelito siempre estaba disponible para recibir a funcionarios de mediano rango con la misma hospitalidad que recibía  a los vecinos del barrio cuando estos necesitaban algo. Existían los punteros políticos y con los años comprendí que todo lo que hacían esos muchachos no lo hacían solo por convencimiento. Me crié en un barrio en el que a menudo mi viejo era convocado por los vecinos a cualquier hora del día para resolver quilombos de distinta índole. De mas grande, siempre en ese ámbito, escuche detenidamente la marcha peronista y tuve que aprenderla para poder cantarla. Corría la segunda mitad de la década de los ochenta, Alfonsín era presidente y Antonio Cafiero el gobernador de la provincia de Bs.As. Lucho Lugones, Luis Urriza, Budiño y Macaya eran para mí nombres corrientes y caras habituales, no todas claro, pero que aparecían en un podio distinto al de Angelito, Mario Castro, El Gordo Gómez, El Negro Cristóbal o cualquiera de los muchachos que salían a pintar con mi viejo en esas noches frías de invierno, época en la que por cierto bebí alcohol por primer vez ante el ofrecimiento de alguno de ellos y la necesaria aprobación de papá que, me participaba así, de aquellas acciones políticas. Tomaban Anís 8 Hermanos, para dar cierta certeza a la cuestión. De esa manera, me sentía parte de alguna cofradía aunque esta palabra no formara parte de mi léxico de entonces.
Al pensar en lo sucedido en La Plata, en estas inundaciones, hay algo que no me deja de dar vueltas en la cabeza, hay algo de aquella época y de esto que está en juego de una manera brutal y obscena. Hay 51 muertos que no están en paz y la política debería haberlos preservado. ¿Es esto así? ¿Qué relación aparente podría haber entre un fenómeno descomunalmente natural y la imposibilidad presunta de evitarla? ¿Qué es de todas las escenas políticas frecuentes de estos días, lo que nos interpela para poner las tripas afuera y una presión persistente en el pecho?
Hay algo que aparece como dato relevante y contundente: la demora inexplicable en socorrer a los inundados. Esto y la ausencia del Estado es inexplicable, o explicable solo peyorativamente. El Estado en su nivel municipal para advertir la gravedad de los sucesos y para socorrerlos en relación a ellos es algo que quiero desmenuzar. 
Acá no hubo contacto entre el territorio y los funcionarios, ni entre las instituciones de socorro y el Estado municipal. Hay muchísimos relatos que dan cuenta de que entre las 19 Hs, las 20, 21, 22, 23, 24 del día miércoles, y las 00 horas, 01, 02, 03, 04, 05, 06, 07, 08, 09, 10 y hasta las 11 Hs de la mañana siguiente no llegó nadie a asistir a la gente que ya estaba hasta el cuello de agua y en donde ya había decenas de muertos. ¿Qué pasó en el medio es algo que alguien debería explicar? ¿Dónde estaba el Delegado Municipal de Tolosa? ¿Dónde estaba el puntero, aquél Angelito que yo conocí? ¿Dónde la Unidad Básica? ¿Nadie golpeó la puerta de ningún referente de algún barrio? ¿Nadie fue capaz de agarrar un teléfono y decirle a algún funcionario local de tercera línea, “Che, el barrio esta hasta las manos, los cadáveres flotan por el arroyo que ahora es calle 7. Manden a los bomberos o a Defensa Civil” ¿Nadie? ¿Por qué otra figura se suplantó al puntero político, quién lo remplaza hoy en el barrio? ¿No habría menos muertos si Defensa Civil,  Bomberos hubieran actuado antes? ¿Cuánto más podían hacer los vecinos de lo que hicieron? ¿Quién creyó que alcanzaba con mandar cuadrillas los domingos a pintar los cordones del Camino Centenario para hacerle sentir a la clase media platense, de City Bell y Gonnet, que había un ejército de mano de obra para hacernos sentir que están a nuestro servicio, incluso el único día que Dios descansa, según dicen las escrituras? ¿Quién se quedó con la vocación de servicio que la Política se suponía, debía tener? ¿En qué momento la política local se convirtió solo en poner juegos de plástico en las plazas y muchos fuegos de artificio los 19 de noviembre, cada año más, intentando superar nuestra propia capacidad de asombro, año a año?
Hay algo más grave aún. Con la presencia o la ausencia del intendente, o la del gobernador o la de Macri, la ecuación es más o menos la misma y los resultados también porque perdieron de vista que los cargos que obtuvieron están para servir al pueblo. Disolvieron el Poder como abstracción porque demostraron que son incapaces de ponerlo al servicio del pueblo. Y cuando la urgencia los reclamó, cuando era tarde para casi todo, no estuvieron a la altura de las circunstancias porque quedaron presos de un sistema político que otrora los mostró como emergentes y del cual hoy son el fenómeno. Son protagonistas negativos  de esto y lo son para el resto de la historia.
Es tarde para casi todo, incluso para pedir perdón. Resta la solidaridad como blasón de un pueblo que una y otra vez se repone de sus tragedias, y pienso en aquello que decía una canción del cantautor venezolano Alí Primera, “(…) la inocencia no mata a un pueblo, pero tampoco lo salva. Lo salva su conciencia y en eso me apuesto el alma” 

27 mar 2013

Carta a Piero en un 24 de marzo



-          Por Nacho Fittipaldi 

    -  ¿Vamos a traer a nuestro hijo a la plaza? –pregunté yo, sentado en Plaza de Mayo tomando un mate recién hecho, mientras las columnas de la militancia entonaban sus canciones reivindicativas-.
-        -  Sí, claro –respondió Pao, con una media sonrisa en sus labios-.
Era 24 de marzo de 2012, la plaza se completaba de a poco hasta llegar en la noche a una multitud ya cotidiana. Pao  no estaba embarazada aún  y nosotros, ilusionados, jugábamos con la idea de que nuestro hijo compartiera ese sol de aquel año que estaba por darnos tantas alegrías, mientras la fuente incansable, arrojaba esa baba de agua que el viento movía tenuemente. Antes de que Piero fuera esta verdad.
Hijo, vos no podías saber cuánto es el ruido que hacen los bombos. Qué volumen puede asumir la sumatoria de miles de voces humanas cantando. Acostumbrado al clima suave y a la música que papá y mamá se esmeran en elegirte, la Plaza de Mayo debe haber sido un infierno para vos. Te forzamos. Cómo podrías imaginar las cientos de combinaciones de colores posibles que pueden plasmarse en una bandera, o qué insospechada articulación pueden formar las palabras que dan sentido a una frase que reivindica derechos. No podes ver lo elegantes que quedan las decenas de plátanos en la vereda de Avenida de Mayo, cómo explicarte que papá quería tanto que estuvieras acá en este día, con nosotros, o esa emoción que me habita desde que vos estas, y mamá, y yo, y vos, estamos entramados así. Estaba tu abuela también, y San y Manu y Matul, siempre Matul en la Plaza de Mayo.
Hijo esta fue nuestra primera plaza juntos, ¿cuántas habrá?, ¿serán muchas? ¿Estarás convencido algún día, como nosotros, que aquello que sucedió no debe (no puede) volver a ocurrir? ¿Sentirás como yo un dolor profundo, ajeno, vergonzoso y denigrante, por aberraciones que otros concretaron en cuerpos entre los que no se cuenta ninguno de tu familia?  ¿Llevaras a tu hijo a alguna plaza para construir eso que se llama memoria colectiva y que se ejerce de día y de noche, cuando vuelan aves y cantan grillos, en la ausencia de los desaparecidos que son presencia tumultuosa y que se alimentan día a día, de chiquitos como vos?  

9 mar 2013

El Perón de los venezolanos




Por Nacho Fittipaldi
Alfonsín y Néstor han sido los presidentes más importantes, en términos positivos, desde 1983 a estos días de la actualidad. Alfonsín porque restituye aquello que se había interrumpido el 24 de marzo del ´76 y que se había convertido en conocida rutina desde el primer golpe de Estado en la Argentina, el 6 de septiembre de 1930, en contra del gobierno de Irigoyen. 
En este sentido el gobierno de Alfonsín restituye un sistema, una categoría, la Democracia, una abstracción que en todo caso tiene cuerpo y cara de 30 mil compañeros desaparecidos. El juicio a la Junta Militar, la enorme lucha por los DD.HH que Alfonsín encara y que lo pone por todo lo alto, en lugar distinto de la historia.
Lo de Néstor va por otro lado, Néstor trabaja sobre un sistema que Alfonsín deja pre-consistente, reabre los juicios, retoma la causa de los DD.HH y se ve obligado a revertir las consecuencias de la segunda década infame. Néstor, a mi entender, con la tranquilidad del logro alfonsinista y con la neutralización de las FF.AA que lograra Menem, ya sabemos a costa de qué, debe actuar sobre lo que el Consenso de Washington arrojó en nuestro país dejando indicadores de post-guerra. Entonces Néstor logra semejarse al primer peronismo, logra hacernos acordar lo que era el peronismo, logra restituir aquellos derechos básicos que la hiperinflación primero, y que el Neoliberalismo Peronista después habían corroído. Néstor re-significa la política y reconstruye el lazo de la Política con la Sociedad y de la Política con el Estado. En ese transcurrir devuelve las esperanzas a muchos que nunca las habían tenido y a aquellos que las habían extraviado con Alfonsín. Incorpora, por si fuera poco, a la mesa de la política a la juventud militante. Néstor y Cristina trabajan para restablecer (y sobre) las bases que Perón  había creado.
Chávez en cambio no encuentra en la historia venezolana un semblante dónde mirarse, por eso debe recurrir a Bolivar, al Che y al propio Perón para encontrar un trampolín desde donde arrojarse discursivamente y semblantear su práctica política. Lo que une a Néstor y a Chávez (y no a Alfonsín con ellos) es que los sectores pobres de un país los identifican con su propia historia de vida; con su movilidad social; con la línea de corte que implica la exclusión respecto del brazo cálido de un líder que decide incluir utilizando el Estado como herramienta de transformación. De ahí el lazo familiero que ata a Néstor  y a Chávez con su pueblo. Es un nosotros que implica disputar política, económica y simbólicamente la hegemonía a los sectores dominantes de un país determinado. 
Chávez es Perón para los venezolanos, sean pro-chavistas, o anti. Chávez es la llave al paraíso para los millones de pobres que estaban caídos del mapa social. Chávez es la encarnación socialista en el siglo XXI, derramando precios baratos de combustible y energía para compartir con aquellos países que, más o menos, encararan proyectos políticos colectivos. Chávez es el enemigo del imperio no solo porque lo enfrenta políticamente, aunque para eso fuera indispensable venderle petróleo a los EE.UU, lo es porque fue tremendamente pedagógico a la hora de explicar a Venezuela y a la América Latina de qué iba la cosa y por dónde había que entrarle al asunto. Desnudar al diablo en público es ominoso para quien lo viste. Chávez es Perón por sus “rasgos autoritarios.” Aceptemos esto, las revoluciones no pasan por el parlamento, y eso lo aprendió de Perón. Chávez es Perón porque inscribe una letra en el sitio de la política donde no había espacio para nuevas escrituras. Chávez es Perón porque hasta los enemigos se rinden al dimensionar el hueco de su partida, aunque la agradecen en soledad. Chávez es Perón y es Pueblo porque un pueblo sabe dónde llorar a sus líderes, sin que se los convoque. Y en estos momentos hay un pueblo llorando a su líder en las calles caraqueñas. Respeten, carajo. Sepan, los de aquí y los de allá que tanto se parecen ante la muerte de unos y otros, que desde un morro de sueños y de esperanzas, desde lo escarpado de la política regional  hay unos pueblos que están siendo conducidos por dirigentes que como nunca antes en la historia saben que solo somos más si somos juntos. Que aunque el cáncer se empecine en contra de esta causa  popular y masiva, esto está rodando y mientras el pueblo este en las calles, llorando o bailando, pero en la calle, hay más razones para seguir en la lucha  convencidos de que no estamos equivocados. Y si un pobre llora en la calle la partida de un líder es porque ese líder hizo algo grande por él y los suyos, alguna vez.
 Como dijo Tato Pavlovsky “Ya no hace falta que se mueran”, ya están latiendo verdes en el corazón amazónico de la América del Sur, están rojizos y blancos en los Andes, están azules en el Atlántico, están latiendo amarillos de plátanos y latiendo dulces de caña de azúcar en Cuba, están cobrizos de Ron y huelen a café, están amargos de cacao y consistentes de papa, rumean verdes pastos en las pampas y están latiendo abiertos y turquesa en el Mar Caribe, están tan Pacíficos en el cielo azul del Aconcagua que tan libres vamos a ser.
Pero por favor, dejen de morir porque duele tanto…
  

5 feb 2013

Piero con nosotros




Por Nacho Fittipaldi

Yo no pensé, yo no pude imaginar, supongo que mamá tampoco. Es raro hablar de Pao (mi amor) como mamá. Piero, te cuento que todo esto empezó hace muchos años, cuando papá y mamá no podían amarse libremente. Después todo se dio de manera tan sutil como profunda, ella y yo nos animamos a tanto, ay hijo, si supieras. Quiero decir nos animamos a mostrarnos tal cual éramos, papá y mamá son personalidades un poco complejas. Ya lo verás. Vos no le digas esto, pero yo creo que ella me estaba esperando. Mamá es muy linda y además es muy inteligente, quiero decirte, mamá podría haber estado con cualquier otro hombre pero yo tengo la impresión que ella dijo: No. Con cualquiera no. Es como si ella estuviera esperando que papá llegue y entonces sí entregarse definitivamente a un hombre. Mi historia es distinta pero no se trata de hablar de mí.
Vos viajaste con nosotros desde antes de estar en la panza de mama. En cada mate cebado con amor, en todos los desayunos en los que la manteca se derrite en la tostada de pan negro que mamá prepara y que dentro de algún tiempo vos también comerás. Nosotros vimos tu rostro en una playa de Perú, o al sur del Ecuador, me acuerdo que allí nos robaron y mamá fue la que me sostuvo para que todo aquello no derrapara hacia un muy mal lugar, cuando yo evaluaba regresar a Bs.As. Estabas con nosotros, entrelazado en nuestro amor, en nuestras lecturas cuando en una playita de Ecuador, mamá me pregunto si yo quería tener un hijo con ella; por entonces yo no había afrontado esa idea, no me atemorizaba, pero jamás me la había enunciado, ni ella a mí, ni yo a mí mismo; por esos días yo leía mi primer libro de Mankell, eso que ahora se nos hizo costumbre. Entonces nos miramos, y yo le dije que sí y luego nos dijimos… por qué no, mientras en el océano las primeras luces de las redes de los pescadores comenzaban a centellear en la noche lila, el Pacífico era hermoso. Desde entonces seguiste con nosotros en cada viaje, eras pura ilusión, estabas…
Yo ni puedo decirte lo mucho que te deseábamos. Viajaste a Colombia y te hiciste sueño mirando el Mar Caribe también, y antes habías viajado a Jujuy y juntos habíamos visto las Salinas Grandes y con mamá fuimos hasta Iruya y Cachi, no podíamos creer la belleza de esos lugares y en cada viaje ella y yo comenzábamos a saber que con solo una mirada entendíamos que a ambos nos impactaban las mismas cosas, al comprender que la nota de un charango o un sikus podía hacernos llorar. Hijo vos no lo sabes ahora, pero este amor, esta intensidad, que mamá y papá sienten uno por el otro, no es común. ¿Hijo sabes que mamá y papá no discuten? ¿Sabes que papá y mamá son ácidos e irónicos hasta el límite? Hijo no somos malas personas, simplemente nos  divertimos con cosas, en un vértice, en el que las cosas están a punto de ser otra cosa. Ahí nosotros encontramos algo por lo que reírse. Hijo, papá y mamá se ríen de todo el mundo. ¿Tendrás margen para ser otra cosa?.
Hijo yo te amo, no puedo saber cuánto y no puedo decirte cómo. El día que naciste papá y mamá sufrieron mucho. Después de 40 semanas ibas a llegar, estabas llegando. Después de todos los viajes, después de las mantecas derretidas, luego de hacer el amor buscando el amor y de hacer el amor porque sí, vos ibas a llegar y todo esto había sido entre tu mamá y yo. Y ahora que vos dormís con la boca abierta y mamá llora porque la canción de Pedro Guerra la emociona, yo no puedo decirte lo que te quería decir. O es tanto que las palabras no logran aprisionarte como yo que cada día puedo alzarte y mordisquearte los cachetes sorprendido de lo hermoso que has salido. Pero el día que naciste mamá y papá tuvieron que separase por primera vez en todo este embarazo. Naciste por cesárea. Siempre creímos que cuando llegaras íbamos a estar juntos. Pero las cosas no salieron así y vos naciste en un lugar donde no estaba yo. Primero te vio ella y después te trajeron hasta donde yo estaba muerto de miedo, cansado de ansiedad, sediento, angustiado y alegre, presuroso por verte la carita que tanto habíamos imaginado y jugado a componer. Te viniste con una paz que a mí me inflo el pecho y en un segundo supe que te amaríamos irremediablemente y que esto es para siempre. Hijo a nuestro alrededor hay otro montón de gente que te adora, que te quiere, que te extraña y que se alegran con tu papá y con tu mamá de que estés con nosotros, de que tu cuna sea tan linda, de que la relación entre nosotros haya podido transformarse en algo tan poco mensurable como la felicidad que tu presencia nos genera. Son mis hermanos, mis primos que son también hermanos, nuestros amigos, tus abuelos, tus primos y primas, tus tíos, nuestros amigos tíos, todos nuestros afectos vienen con nosotros. Hijo cuando alguien quiere a otra persona y esa persona llega a un lugar donde se lo espera se suele decir: bienvenido. Hijo yo no sé cómo se dice lo que vos implicas en la vida de mamá y papá, solo puedo decirte que nos rebalsas de felicidad, de amor, de sentimientos, de sorpresas diarias. Un día, cuando las cosas con tu mama estaban difíciles, cuando no podíamos estar juntos aún, cuando mi vida era otra cosa (hijo, tu mamá me ha hecho mejor) yo le dije “La buena noticia sos vos” Hoy nuestra noticia compartida, nuestra mejor noticia, sos vos.
Bienvenido Piero, predisponete al intenso amor de papá y mamá, y al amor entre los hombres. Piero, antes de que vos llegaras a nuestras vidas, nosotros ya éramos muy felices; ahora todo se ha elevado a un nivel impensado y una sensación espiritual y corpórea me posee, ya la conocía, recientemente, desde el 19 de enero para ser más exactos, la sentí por primera vez cuando la pediatra me dijo "Acá esta, este es tu hijo" te entregó en mis brazos y entonces te vi. Esa sensación es de una inmensa paz, como si todo estuviera en el lugar en el que caben perfecta, y amorosa y enjundiosamente, nuestras vidas…